Marta Muñoz Puig
Amaneció el cielo raso. Solo quedaban, temprano, unos pocos juerguistas que se oponían ir a la cama por las calles del pueblo granadino. Pero todos los benamaurelenses y visitantes de otros lugares amanecían con una misma ilusión, la Coronación de la nueva Reina Mora 2010.
Tras una mañana de celebración, cervezas y tintos, patatas a lo pobre en la plaza del Ayuntamiento, que se ofrecían de forma gratuita para todo aquel que se acercara a por un plato, risas y reencuentros, llegadas las 18.30h de la tarde, la escuadra Mora, junto a una banda de músicos, van en busca de la que será Reina Mora a la puerta de su casa.
Tras una espera llena de incertidumbre, por fín asomó la cabeza tras la puerta que daba directamente a la calle. Desde fuera, todos los curiosos dejaban la imaginación volar para imaginar cómo iría vestida, pintada, cómo sería ella...
Las fiestas de los Moros y Cristianos, en realidad no se conoce cuál es su origen verdadero, ya que los documentos que hablaban sobre ellas, fueros destruidos junto a la Iglesia del pueblo, en un incendio provocado en las guerras Carlistas. Pero sí se conoce que datan principios del Siglo XVIII.
Una vez en la calle, Paola lucía un maquillaje lleno de colorido y una sonrisa que transmitia la ilusión y felicidad por el momento tan mágico y único que estaba viviendo.
La Comparsa Mora comenzó a tocar una de sus melodías más famosas que les identificaba, mientras Paola (nueva reina mora), bailaba de un lado a otro siendo la imagen de cientos y cientos de flashes que iluminaban su rostro.
Paola Cruz Gavilán vive en Guadix, estudiante del grado superior de Administración y Finanzas, a sus 22 años deja de lado los libros, bolígrafos y papel, para dar la bienvenida a algo que no todos los días puede vivir, y es llevar puesta la corona de las fiestas 2010.
Una vez acabado el saludo a su escuadra y tras lucir el traje que llevaría puesto durante su coronación, se la llevan a la Cañada (Plaza principal del pueblo) para unirse con el resto de las comparsas moras y así comenzar juntos el típico desfile que a tantos visitantes ha acogido este fin de semana el pueblo de Benamaurel, ya que estas fiestas son declaradas de interés turístico.
Recorren las calles del pueblo luciendo sus trajes con el paso que les identifica. Primero encabeza el bando cristiano, tras éstos los Pacos y luego, el bando Moro.
Tras salir de la Cañada, pasan por Calderón de la Barca, suben la cuesta de San León hasta llegar a la Plaza del Ayuntamiento, donde multitud de personas esperan con ganas la llegada de la nueva reina.
La noche se echó encima de este pequeño pueblo de a penas 2000 habitantes, donde sólo unas pocas luces iluminan la hilera de personas que componían el desfile.
A ambos lados de las escaleras para subir a la Iglesia (lugar de coronación) se encuentran los componentes de la Hermandad, y a la entrada de la Iglesia asoma la Virgen de la Cabeza, Patrona de las Fiestas.
Por fin suena la música que hace presagiar la cercanía del desfile. Primero llegan los cristianos, todos con ramos de flores debajo del brazo para ofrecérselas a la Virgen por ser el día de su ofrenda floral.
Tras ellos, los Pacos, esclavos de los Moros, llegan igualmente, con su ramo de flores .
Y por fín el bando de los moros, donde antigua Reina Mora 2009 y nueva 2010 se intercambiarían el poder, pero sobre todo el gozo de conseguir lo que tantos años atrás soñaban con lograr, entre aplausos, focos de flashes y alguna que otra lágrima.

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